A menudo, un simple golpe con el pico de la cama al despertar, nos está intentando apartar de miles de oportunidades a lo largo del día; me explico. La energía mental o espiritual tiene la naturaleza de una espiral, el llamado efecto mariposa. Se nos queman las tostadas, no tenemos agua caliente, pillamos un atasco en la carretera, llegamos tarde y nos echan del trabajo… etc. Aparentemente todos estos sucesos son independientes unos de otros, pero en verdad, están unidos por una espiral, cuyo motor son nuestros pensamientos.
Nuestra mente al “recibir” el primer “golpe” del día hace un juicio: “Hoy me levantado con el pie izquierdo…” Al hacer este juicio estamos creando más circunstancias de este tipo, por ejemplo, el agua de la ducha sale fría, y pensamos: “Efectivamente, no es mi día de suerte…” Y de nuevo nos estamos autoconfirmando que nuestro día, es y será, nefasto. Efectivamente hasta que nuestra mente no se vuelva a dormir por la noche sufrirás un incesable bombardeo.
La solución es invertir la espiral. Y este es el experimento:
En cuanto te despiertes, dedícate cinco minutos de tiempo como mínimo. No te levantes. Frótate la cara bien para no volver a dormirte y despéjate.
Cuando ya estés despejado, cierra los ojos. Sonríe. La primera sonrisa siempre será absurda y forzada, la segunda será más natural y con el tiempo sonreirás sin darte cuenta. En este estado de serenidad cierra los ojos y agradece el gran día que te espera, siente gratitud.
Pasado al estado de gratitud, empieza a visualizar escenas de tu día. Sin límites. Imagina desde lo más sencillo y próximo como puede ser que te cruces con tu vecina al salir de casa, como lo más transcendental, imaginándote en el trabajo que siempre soñaste.
Hazlo hasta que sientas que tu sonrisa deja de ser forzada, y empiece a ser el reflejo de tus visualizaciones.
Cuando acabes, vuelve a agradecer todo lo que has imaginado, acéptalo como cierto y levántate con energía.
Si a lo largo del día, se rompe el ascensor, no aparece tu vecina o pillas tráfico con el coche, NO le des importancia. Sigue sonriendo pues en el momento menos esperado aparecerá una señal de que lo que visualizaste está al llegar.
Es curioso, porque el Universo te aporta lo que visualizas, pero no tal y como tú lo visualizas. El Universo juega a sorprender. En el momento que menos lo esperes, tendrás una señal que te hará experimentar la energía de su espiral positiva. Ten seguridad en que se te dará, y no desesperes, porque si desesperas, dudas, y si dudas… retornarás a la espiral negativa.
El ser humano se retroalimenta con lo que siente y lo que ve. En cuanto sientas la primera señal, lo demás vendrá como por arte de magia. Paciencia.

Retroalimentación espiritual



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