Todo ser humano necesita creer para antes caminar, y existen tres caminos:
-El camino de la ciencia: El camino de la ciencia es llano, y si decidimos optar por ella debemos partir desde la propia meta, es decir, no tenemos que volver a
recorrer el camino; Tenemos unas leyes, tenemos ciertos conocimientos de la naturaleza, ciertos avances… Lo que recorramos nosotros será como poner un ladrillo en la construcción de una torre sin fin.
-El camino de la religión: El camino de la religión es una cuesta hacia abajo, se avanza rápido pero sin saber muy bien hacia dónde -desgraciadamente-. Se avanza rápido porque al igual que en la ciencia ya partimos de un lugar más avanzado, nunca empezamos de cero. Nos dan unos dogmas, unas creencias y unas leyes concretas que se adaptan un poco a los intereses de la cúpula. Puedes llegar a conocer la ansiada felicidad vacía, pues sólo has llenado tu alma de creencias ajenas.
-El camino del autoconocimiento: El camino del autoconocmiento es una cuesta hacia arriba, se avanza lento pero cada paso dado se convierte en felicidad plena, en una ganancia de claridad. El camino del autoconocimiento es abstracto y flexible, todo depende de la sensibilidad del alma de cada uno. Es el más difícil de los tres caminos pues precisa de una intuición desarrollada, y no existen ni fórmulas, ni libros sagrados. Sus fórmulas se adaptan a cada momento, su libro, es la literatura del mundo. El autoconocimiento no se imparte, se busca. El autoconocimiento, a ritmo de cuentagotas, te llena de felicidad absoluta.
“Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a sus dioses.” – Anónimo
P.D: Puedes optar por no caminar.




Yo creo que es bueno tomar un poco de cada camino. Como todo en la vida, acogerse a los extremos te cierra muchas puertas y levanta muchas barreras. El autoconocimiento es magnífico, porque te permite mirar dentro de ti mismo para analizar cuáles son tus metas, qué te hace feliz, etc., pero unos buenos complementos sin duda van a ayudar en la tarea.
Gracias por comentar. Sí, es cierto, son grandes complementos. Quizás me he expresado mal, pero el autoconocimiento lo es todo, coges leyes de la ciencia, coges relatos de otras religiones cualesquiera. Conocer no sólo interiorizando, sino investigando en la literatura del mundo, o documentandose en la ciencia. Encontrar el factor común de todo es el camino más difícil, y a la vez el más recompensado.
Un saludo.